Llevas uno o dos cursos en un internado, las cosas van bien y has decidido que el siguiente paso está en otro colegio, o en otro país. Todo lo que hace falta para el después del primer curso está a tu favor, salvo una conversación que casi todo el mundo retrasa: decirle a tu colegio que te vas a presentar a otros.
El mecanismo de las referencias ya lo explicamos en cuántas te piden, de quién y en qué formato. Este artículo va de la otra mitad, la que no sale en ninguna guía: cómo se pide la tuya cuando todavía trabajas allí, sin estropear una relación que vas a necesitar durante años.
No hay forma de hacerlo a escondidas
Conviene quitarse esa idea pronto, porque condiciona todo lo demás.
La guía estatutaria británica, Keeping Children Safe in Education, en su versión de 2026, pide en la parte 3 que los colegios se aseguren de que las referencias vienen del empleador actual del candidato, y de que las completa una persona con autoridad suficiente. Y añade un detalle que muchos no esperan: si el referente trabaja en un colegio, el director tiene que confirmar la referencia en lo que respecta a cualquier investigación disciplinaria.
Traducido: aunque tu referente sea tu responsable de casa, la dirección de tu colegio va a saber que te estás moviendo.
Las agencias tampoco son una escapatoria. Search Associates, por ejemplo, exige un mínimo de cuatro referencias confidenciales de supervisores de tus centros actuales o recientes antes de enseñarte una sola vacante. Puede que al principio te dé algo de margen sobre a quién pides cada una, pero el colegio que acabe contratándote seguirá necesitando la de tu empleador actual. La agencia retrasa la conversación; no la evita.
La pregunta, por tanto, no es si tu colegio se va a enterar. Es cuándo y por quién.
El único margen: antes o después de la entrevista
La misma guía dice que los colegios deben conseguir las referencias antes de la entrevista, cuando sea posible. Ese «cuando sea posible» es el único margen que tienes.
Si todavía no quieres que tu colegio lo sepa, puedes indicarlo por escrito en la solicitud: que preferirías que contactaran con tu empleador actual solo después de una oferta condicionada. Algunos colegios lo aceptan. Otros te dirán que su política es pedirla antes, y estarán en su derecho.
La consecuencia práctica es incómoda pero clara: si te presentas a un colegio que pide la referencia antes de entrevistarte, la conversación con tu jefe tiene que haber ocurrido antes de enviar la solicitud, no después. Si no, tu jefe se enterará por un correo de un remitente desconocido, que es exactamente lo que hay que evitar.
El orden que no quema puentes
Lo que convierte esta situación en un problema no es irse. Es que tu responsable se entere por otra vía. El orden importa más que las palabras:
- Decide antes de hablar. No uses la búsqueda como forma de presión para mejorar tus condiciones. Si lo que quieres es otra cosa dentro del mismo colegio, esa es una conversación distinta, y está explicada en cómo se promociona dentro del sector.
- Tu responsable directo, primero y en persona. Ni por correo ni después de habérselo contado a medio claustro. Si tu jefe es la persona que lleva tu casa, es a quien le toca saberlo antes que a nadie.
- Pregunta cómo se gestiona en tu colegio. En muchos centros las peticiones de referencia las centraliza recursos humanos o la dirección. Saber quién va a contestar te permite avisar a la persona correcta.
- Acordad qué pasará cuando llegue el formulario. Que sepa que va a llegar, en inglés y desde un colegio que no conoce, para que no se pierda en la bandeja de correo no deseado.
- Alinea tu versión de por qué te vas. Es lo siguiente que conviene entender bien.
Tu motivo para irte va a aparecer dos veces
La guía pide al colegio que te contrata que establezca el motivo por el que dejas tu puesto actual y que compare lo que dices en tu solicitud con lo que dice la referencia, planteándote cualquier discrepancia.
Así que lo que cuentes en la solicitud y en la entrevista tiene que coincidir con lo que tu colegio va a escribir. No hace falta que sea una historia elaborada. Funcionan bien los motivos que son verdad y que tu responsable puede suscribir sin esfuerzo: querer más responsabilidad, cambiar de país, acercarte a casa o pasar a un tipo de puesto que tu colegio no tiene.
Lo que no funciona es la versión diplomática para el colegio nuevo y la versión real para tu jefe. Si no coinciden, el que queda mal eres tú.
Qué puede decir tu colegio y qué no
Esta es la parte que más tranquiliza, y conviene conocerla con precisión.
Según la misma guía, cuando un colegio da una referencia tiene que confirmar si considera al candidato apto para trabajar con menores y aportar hechos, no opiniones, sobre cualquier sospecha o denuncia de protección del menor que se haya confirmado y que alcance cierto umbral de gravedad. Y marca límites expresos:
- Las acusaciones que resultaron falsas, infundadas, no demostradas o malintencionadas no deben incluirse.
- Las inquietudes menores que tienen que ver solo con la protección del menor, y no con mala conducta o bajo rendimiento, tampoco.
- Las referencias deben darse a tiempo y sin retrasar el proceso.
Lo que esto no significa es que tu colegio vaya a escribir maravillas. Una referencia puede recoger con toda legitimidad problemas de conducta o de rendimiento. Lo que la norma protege es que un enfado porque te vas no se convierta en insinuaciones sin base.
Cuándo decirlo
El calendario del sector te lo pone difícil. La contratación para el curso siguiente se concentra entre enero y abril, como se explica en cuándo contratan los internados, y es justo cuando tu colegio suele querer saber si renuevas.
Eso tiene una ventaja que conviene aprovechar: la conversación sobre la renovación es el mejor momento natural para decirlo. Tu responsable va a preguntarte igualmente por tus planes para el curso que viene. Contestar con honestidad ahí es mucho mejor que dejar que lo descubra en marzo.
Dos distinciones que evitan errores caros:
- Decir que estás buscando no es dimitir. Puedes contar que te estás presentando a otros colegios sin haber presentado tu baja.
- No dimitas antes de tener la oferta firmada. Las ofertas de este sector suelen ser condicionadas: dependen de las referencias y de comprobaciones como el certificado de antecedentes penales. El plazo de preaviso lo marca tu contrato, así que léelo antes de hablar con nadie.
Si la relación con tu responsable es mala
No siempre se puede elegir quién da la referencia, y la guía deja poco margen: tiene que venir de tu empleador actual y la confirma la dirección. Aun así, hay cosas que ayudan:
- Añade un segundo referente que conozca bien tu trabajo, de un puesto anterior o de otro cargo con autoridad en tu colegio.
- Adelántate en la entrevista, con una frase y sin criticar a nadie. Explicar que la relación con tu responsable directo no era la mejor, y por qué te vas, es mucho mejor que dejar que el colegio lo deduzca de una referencia tibia.
- No lo conviertas en tu motivo principal para irte. Aunque lo sea.
Los últimos meses también cuentan
Una vez lo has dicho, te quedan normalmente varios meses en el mismo colegio y con los mismos alumnos. Es el periodo en el que más fácil resulta aflojar, y el que más va a pesar en lo que se diga de ti durante años.
Termina el curso como lo empezaste. Deja bien traspasado lo que llevabas. Y antes de irte, asegúrate de que la persona que va a responder por ti en el futuro tiene tu consentimiento y de que sabes qué correo institucional va a seguir activo. En un sector donde casi todo se mueve por referencias, esa persona te va a hacer falta más de una vez.
Lo esencial
- Tu colegio se va a enterar: la guía británica exige referencia del empleador actual, y si es un colegio, confirmada por el director.
- El único margen es el momento: la referencia se pide antes de la entrevista cuando sea posible. Si necesitas que sea tras la oferta, dilo por escrito y acepta que no todos los colegios pueden.
- Tu responsable directo, primero y en persona, antes de que le llegue ningún formulario.
- Una sola versión de por qué te vas, porque el colegio nuevo va a comparar la tuya con la de tu referencia.
- Lo que no pueden poner: acusaciones falsas, infundadas o no demostradas. Lo que sí: problemas reales de conducta o rendimiento.
- Buscar no es dimitir, y no se dimite sin oferta firmada.
Siguiente paso concreto: si piensas cambiar de colegio el curso que viene, apunta ahora qué vas a responder cuando tu colegio te pregunte si renuevas, y comprueba en tu contrato el plazo de preaviso. Son diez minutos, y te ahorran improvisar la conversación más delicada del año.
Por dónde seguir
Si todavía no tienes claro si quieres cambiar de colegio, de país o de sector, empieza por las cuatro salidas reales después del primer curso, porque cada una se prepara de forma distinta. Si lo tienes claro, el paso siguiente es la candidatura en sí: la carta de presentación es el documento que más cambia cuando ya tienes experiencia en el sector, porque por fin tienes ejemplos propios de un curso completo.
Preguntas frecuentes
¿Puede el colegio nuevo pedir referencias sin avisarme?
Formalmente, las referencias las pide el colegio directamente a tus referentes, no a ti. Pero salen de los datos que tú das en la solicitud, y la guía británica exige que una de ellas sea de tu empleador actual. Si prefieres que no contacten con tu colegio hasta tener una oferta, la forma de hacerlo es decirlo por escrito en la propia solicitud.
¿Puedo dar solo referencias de trabajos anteriores?
En un colegio que sigue las normas británicas, normalmente no. La guía pide que las referencias incluyan a tu empleador actual, y solo contempla verificar el último empleo cuando el candidato no está trabajando. Una referencia antigua puede acompañar a la de tu colegio actual, pero no sustituirla.
¿Mi colegio puede dar una mala referencia porque me voy?
Puede dar una referencia sincera, lo que incluye problemas reales de conducta o de rendimiento. Lo que no debe incluir, según la guía británica, son acusaciones que resultaron falsas, infundadas o no demostradas, ni opiniones en lugar de hechos. Si tu trabajo ha sido bueno, irte no es por sí solo un motivo legítimo para una mala referencia.
¿Cuándo es mejor decírselo a mi responsable?
Antes de enviar cualquier solicitud a un colegio que pida referencias antes de la entrevista, y en todo caso antes de que le llegue un formulario. Si tu colegio pregunta a principios de año quién renueva, esa conversación es el momento natural para contarlo. Lo peor es que se entere por un correo de otro colegio.
¿Tengo que dimitir para poder presentarme a otros colegios?
No. Buscar trabajo y dimitir son cosas distintas, y puedes contarle a tu colegio que te estás presentando sin haber presentado tu baja. Lo prudente es no dimitir hasta tener una oferta firmada, porque las ofertas del sector suelen estar condicionadas a las referencias y a las comprobaciones de antecedentes.



